viernes, 19 de agosto de 2016

PÂTÉ DE PIMIENTOS MORRONES


El verano ha cundido mucho y me ha hecho viajar de punta a punta hasta el norte, hasta sitios que no visitaba desde hace más de diez años, el paraíso cántabro. Partiendo de Zamora donde estuvimos varios días y de cuya gastronomía ya os hablaré en otra entrada, porque da para varios días y muchas recetas, atravesé emocionada el puerto de Pajares para llegar a Gijón y más tarde los Picos de Europa para llegar a un pueblito de apenas 50 habitantes llamado Toporias, muy cerquita de Cabezón de la Sal. Allí pudimos disfrutar unos días de la compañía de Manuel y María Luisa, bellísimas personas y mejores anfitriones, de sus hijos, de las charlas con vecinos, del paisaje, del aire fresco, del silencio y del sonido de la naturaleza, porque dormir con el croar de un sapo y despertar al canto de las aves no es cualquier cosa.


María Luisa es una maravillosa cocinera. Mi hijo, que llevaba ya días allí no ha parado de decirme que sus lentejas saben mejor que las mías, y su puré de verduras, y sus croquetas, y su...prácticamente todo. Efectivamente fue llegar allí y nos sorprendió con una carrillada ibérica de salsa delicada que nos cautivó y relegó la mía, a la que siempre hacíamos una fiesta, a un segundo puesto. De cómo hace mi amiga su carrillada os hablaré otro día, es fácil, y ya hemos practicado su receta, la gracia es que María Luisa no come carne y jamás ha probado su carrillada, curioso, ¿no? Pues así es...

La de hoy es otra receta de ella, fácil y fresquita para estos días de verano: Pâté de Pimiento Morrón.

Vamos a necesitar:
-  4 latitas de pimiento Morrón
-  2 latitas de atún
-  2 huevos duros
-  mayonesa
- 1 sobre de gelatina neutra


Empezamos por escurrir y limpiar los pimientos de pepitas para ponerlos en la batidora.


Añadimos los huevos duros y el atún escurrido.


Unas cucharadas de mayonesa. En este caso es casera, hecha como en la receta del alioli pero sin ajo y añadiéndole unas gotas de limón.


Empezamos a batir y mientras batimos vamos echando el sobre de gelatina neutra en polvo.



La gelatina hará que cuaje y el paté adopte consistencia de mouse.

Volcamos en un recipiente apropiado y dejamos enfriar.


Para servir, mejor con unos panecillos y un poco de mahonesa para acompañar.


Y si sacamos un vinito y un poco de picón cántabro, la velada perfecta.

De nuevo, mil gracias a Manuel y a María Luisa por su hospitalidad, agradeceros la invitación y la suerte de haber podido disfrutar de unos días de buen tiempo con vosotros visitando los alrededores de la zona y descubriendo sitios tan maravillosos e impresionantes como Santillana del Mar o el monte de Ucieda, en el entorno del Parque Natural de Saja-Besaya. ¡Hasta pronto, chicos!

Y a todos, feliz vuelta de verano, deciros que el blog, aunque perezoso, no echa el cierre, y que amenazo con nuevas, siempre fáciles y buenas recetas.




jueves, 28 de abril de 2016

CABRILLAS "RECETA DE MI MADRE"


En Abril, aguas mil...porque no voy a decir aquello de que la lluvia en Sevilla es una pura maravilla porque no es verdad. Pero llueve y siguen saliendo caracoles y sobre todo, cabrillas.
Hace poco las hice en salsa de tomate y ahora las quería hacer como se han comido de toda la vida en mi pueblo, Marchena. Y voy yo y quiero hacerlas un martes de feria. Salgo de trabajar y me voy a "La Casa de las Especias" en busca de mis especias de caracoles. CERRADO. Hasta el lunes próximo no volvían a abrir en horario de tarde para que yo pudiera ir a comprarlas. Así que a ver que hacía yo con mis cabrillas limpitas esperándome...
Mira, voy a llamar a mi madre que seguro que ella sabe cuáles son las especias y hago yo el popurrí. 
Mi madre tiene soluciones para todo. De hecho ella hace las espinacas sin especias de espinacas y están buenísimas.
Así que de nuevo, la receta es de mi madre que es la gran cocinera de esta casa. Un día de estos le pongo internet y la doy de alta en el blog...más ahora que estoy tan sola...

Pues bien, empezamos por lavar las cabrillas (después de haberlas tenido un día en ayuno) en agua fría con sal para que vayan soltando la baba, las cacas y todo eso que no nos gusta. Yo las lavo mucho y les cambio el agua constantemente. Todo esto cuidando bien de que no se salgan de la olla donde lo hagamos.
Ya limpias las pasamos a una perola grande y las vamos dejando amodorrar con el fuego bajito para que saquen bien cabeza y luego sea fácil de comerlas.
Cuando ya están todas muertas (que cruel) y con la cabeza fuera, subimos el fuego y les damos unos 
minutos de cocción hasta ponerlas tiernas.
Enjuagamos y apartamos.


Las colocamos en una olla grande y le añadimos un majado de pan, cebolla y ajos fritos.


  

Le ponemos pimienta molida, bastante comino en polvo, una guindilla troceada, sal, pimentón dulce de la Vera (si puede ser), una hojita de laurel y removemos todo.




Por último, un buen chorreón de vino y dejar cocer un poquito para ligar sabores.


El resultado nos encantó a todos, tanto que ya las he hecho así un par de veces...¡Gracias mami, un éxito!


 Lo dicho, doy por terminada la temporada de cabrillas que su trabajo para limpiarlas tiene.

¡Saludos a tod@s!

domingo, 10 de abril de 2016

HABAS GUISADAS



Siguen llegando habas y he llamado a mi madre para ver cómo las guisa ella. Si es verdad que de pequeña no me gustaban mucho me entraron muchas ganas de recordar aquel sabor a guiso marchenero. 

Aquí su receta (gracias mamá):

Empezamos por freir una rebanada de pan, unos ajitos pelados y picados y media cebolla picada.


Majamos bien todo. O podemos batirlo, como he hecho yo.
Ponemos las habas en la olla con un chorreón de aceite y le añadimos el majado.



Rehogamos.
Añadimos una hoja de laurel, una ramita de hierbabuena, comino, pimienta, sal,  y una cucharada de pimentón dulce. 
En mi pueblo se suelen poner también unas hojas de lechuga picada, yo nos las he puesto en esta ocasión porque no tenía. Para la próxima las añado...


Cubrimos con agua y dejamos cocer a fuego medio hasta que las habas se pongan tiernas.

Antes de servir, escalfar un huevo por comensal.



A mi me encanta el sabor del huevo escalfado en este guiso. Romper la yema y mezclarlo todo, mmm
Espero que os guste, las habas amenazan con seguir llegando...

¡Saludos bloguer@s!


domingo, 3 de abril de 2016

HABITAS FRITAS CON JAMÓN


Seguimos con la cocina de temporada y como el huerto nos da habas, pues habitas que estamos cocinando estos días. ¡Una delicia!

En este caso son habitas baby, pequeñas y tiernas, cogidas a conciencia antes de tiempo y que se pueden comer con la vaina. Yo he pelado la mayoría y he dejado algunas, las más pequeñas con la vaina, retirando los extremos nada más.

La receta no tienen ningún secreto: en una sartén grande ponemos un buen chorreón de aceite y sofreímos unos ajitos (3 ó 4) y un cuarto de cebolla bien picada. Añadimos las habitas y salteamos bien todo con sal y pimienta. Picamos un trozo de jamón en taquitos o en tiras y lo añadimos también. Bajamos el fuego y sofreímos hasta que esté bien tierno todo.


Al resultado final le podéis añadir huevo y hacer un revuelto, aunque yo lo he usado como guarnición para otro plato. 
Que buenas, y lo mejor es que el huerto sigue dando habas...



Mis agradecimientos a J., por los manjares del huerto y por ser un pinche espectacular.

¡Saludos a tod@s!

lunes, 21 de marzo de 2016

TARTA DE FRESAS



Para celebrar los dos años de este blog y aprovechando la temporada de fresas os dejo una tarta realmente exquisita, de masa suave y tierna y mucho sabor...

Ingredientes:
1 kg de fresas (medio para la masa y medio para decorar), 100 g de harina, 100 g de azúcar, 100 ml de leche, 1 huevo, 150 g de mantequilla, 1 sobre de levadura. 
Y para la cobertura: 2 cucharadas de azúcar, 3 cucharadas de mermelada de fresas y 1 cucharada de agua.

Empezamos por la masa.
En un bol batimos la clara del huevo y montamos a punto de nieve.


Añadimos la yema y seguimos batiendo.
  Después, la mantequilla derretida, el azúcar, y por último, la leche. Sin dejar de remover en todo momento.


Mezclamos la harina con la levadura y la añadimos al bol poco a poco, tamizándola con un colador. Mezclamos bien con el resto de la masa.
Por último incorporamos el medio kilo de fresas lavadas y cortadas en trocitos pequeños.


Mezclamos todo y colocamos la mezcla en un molde grande de silicona. 


Colocamos el otro medio kilo de fresas limpias y laminadas sobre la masa de la tarta.


Aparte, en un cazo pequeño ponemos una cucharada de agua, dos de azúcar y tres de mermelada de fresas, lo ponemos al fuego y removemos hasta que espese un poco.
Lo apartamos del fuego y dejamos enfriar unos minutos. Cubrimos la tarta, extendiendo bien la cobertura.





Precalentamos el horno y horneamos durante 30 minutos a 180º.
Sacar y dejar enfriar.




Al ser una tarta de masa blanda es prácticamente imposible de desmoldar a menos que antes hayas colocado papel de hornear debajo para poder tirar de él y sacarla entera. 
Puedes hacer eso, o cortar y servir en el molde.




Gracias de corazón por todas las visitas de estos dos años.
A vosotros...

domingo, 28 de febrero de 2016

CABRILLAS EN SALSA


En tres días se devoraron estas cabrillas todas las lechugas que había en el huerto, así que en lugar de lechuga hubo que comer cabrillas, eso sí, muy bien alimentadas que estaban de lechugas 100% ecológicas...
Lavar las cabrillas es la parte que menos me gusta. Las dejamos un día entero en la bolsa en la que las que se recogieron para que fueran soltando caca. Después hubo que lavarlas muy bien para quitarles toda la baba y caca que seguían soltando, casi otro día entero venga a lavarlas bajo el grifo una y otra vez.


¡Mirad que limpitas!
Ya escurridas, las ponemos a cocer a fuego bajo en una olla con agua y sal. Así van muriendo y sacando el cuerpo fuera de la concha. Después ya subimos el fuego y vamos espumando toda la baba que sueltan.
Cuando dejen de echar espuma, enjuagamos y reservamos mientras preparamos la salsa.

Hacemos un sofrito en aceite de oliva con cebolla, ajos, pimiento verde, una guindilla, pimentón dulce de la vera y una hojita de laurel.


 Para batirlo retiro la guindilla y el laurel y luego los vuelvo a incorporar.



Añadimos tomate triturado natural (en este caso, 1 lata grande de 800g). Sofreimos removiendo y añadimos un vasito de vino blanco.
Mantenemos a fuego bajo.


Por otro lado hacemos un majado con unos ajos y unas rebanadas de pan que habremos frito antes en una sartén. Al majado añadimos una cucharada grande sopera de especias de caracoles.


 Añadimos el majado a la salsa.


Dejamos cocer un poco y añadimos las cabrillas que teníamos reservadas.


Damos unos minutos más de coción y listo.


Yo soy más de caracoles pequeños, pero reconozco que estas cabrillas, y sobre todo la salsa, quedaron muy buenas.

Saludos a tod@s.