martes, 6 de mayo de 2014

Revuelto de gambas y ajetes tiernos


Cocina de mercado stricto sensu. O sea, que no hemos planificado nada para el almuerzo, que estamos dando una vuelta por el mercado (si es el de Feria, mejor) en plan tontorrón, dejándonos querer por este puesto y el otro y, de repente, la visión de un humilde manojo de tiernísimos ajetes nos da la clave. Así que, habiéndonos agenciado los ajetes previo pago de los mismos, volamos a los puestos del mar para comprar un cuartito de gambas y, si estamos seguros de que en la nevera no escasean los huevos, misión cumplida. Una paradita para una cerveza si la hora lo pide y para casita a cocinar.
Limpios los ajetes y cortados en rodajas (sin despreciar la parte verde) los salteamos en una sartén con un poquito de aceite. Mientras, pelamos las gambas y reservamos las cabezas y cáscaras porque las aprovecharemos para un caldo que siempre podemos congelar y tener a punto para cuando nos apetezca un arroz. Cuando casi estén los ajetes, añadimos las gambas y removemos a fuego medio. Se hacen en nada, el tiempo justo de batir tres huevos si los comensales son dos, salpimentar y añadir a la sartén. Bajamos el fuego y removemos hasta que estén cuajados. Ya sólo queda servir, adornar con perejil fresco recién picadito y disfrutar. Porque esta receta tan fácil no puede ser más agradecida en textura y sabores. Vamos, que me encantó!
Esta receta tan rica como sana, la marido con cualquier novela (magníficas todas) del comisario Montalbano porque, en mi opinión, no come tan bien como presume. Debe tener el colesterol regular y además, repite más que a menudo el menú: arancinis, salmonetes, berenjenas con queso, pulpitos y poco más. Vamos, que yo a Sicilia, lo que es a comer, no iría.

2 comentarios:

  1. Mmmmm, rico y bajo en calorías que las gambitas van muy bien para cualquier dieta. Os lo digo yo que estoy con la operación bikini, jijiji

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  2. que buena pinta Belén, en breve lo haré seguro!!

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