jueves, 28 de agosto de 2014

Ensaladilla

Todos hacemos ensaladilla pero no hay dos iguales. Ni en los bares, que hay quienes la tienen por prueba de fuego y les retiran su confianza o se la dan de por vida por la calidad de su ensaladilla. A mí me encanta, y nunca pasan muchos días sin que la haga. En cantidades industriales, además, que así se aprovecha el esfuerzo. Os cuento cómo la preparo casi siempre. Cuando quiero la versión deluxe le añado gambas, pero la de hoy es la versión normalita, que necesita bien poco:

3 patatas bien grandes. Las de Chipiona o Sanlúcar me encantan.
1 zanahoria grande.
3 latas de atún. 
3 huevos duros.
1 tarro de mayonesa. Prefiero Ybarra. Musa tampoco va mal.
Sal gorda.

Y procederemos con bastante tiempo por delante y tal que así:

Ponemos a cocer las patatas peladas y lavadas en agua con sal. Como son muy grandes, yo corto cada patata en tres trozos lo más igualitos posibles por aquello del tiempo de cocción. Iremos comprobando que estén listas pinchándolas con un palito de madera. No me preguntéis por el tiempo, pero bastante. Mientras, podemos ir preparando todo lo demás. Pelamos, lavamos y rallamos la zanahoria. Para mí, éste es uno de los puntos fuertes de mi ensaladilla: el crujiente de la zanahoria cruda. No vale en conserva (más dulce y menos turgente) ni hervida. Pelamos y picamos los huevos duros. Escurrimos el aceite de las latas de atún, sacamos y desmenuzamos. Seguimos comprobando si están listas las patatas, vemos que aún no, nos desesperamos un poco y quitamos el precinto del tarro de mayonesa por ir haciendo algo. Por supuesto, si la vais a consumir en el día, también la podéis preparar yourself, pero, si como yo, queréis ensaladilla para una semana, mejor una mayonesa con todos sus conservantes y tal. Cuando por fin, por fin, por fin, estén tiernas las patatas, las escurrimos y pasamos al recipiente donde la vayamos a guardar. Salamos al gusto y las desmenuzamos con ayuda de un tenedor y acordándonos del famoso término medio: ni trozos muy grandes, ni puré de patata, que os conozco. Añadimos el resto de los ingredientes que ya tenemos listos para incorporar, mezclamos bien y a enfriar a la nevera.

¡No me digáis que, excepto en Novienbre, Diciembre y algunos días de Enero, no es un lujazo una tapita de ensaladilla con un vasito de gazpacho y un vinito blanco bien frío o una cerveza!





 
Propongo el maridaje de esta receta con cualquiera de los cuentos de Turgueniev porque Turgueniev es ruso. Hoy es que no he tenido ni que pensar.

3 comentarios:

  1. Yo hago la ensaladilla aplastando las patatas de modos que se forma casi una crema de patatas con mahonesa, mmm Que bueno, una ensaladilla entra siempre!!

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  2. Je, je, yo lo llamo puré. Pero la verdad es que la he tomado en tu keli más de una vez y te sale muy rica.

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  3. umm que pinta!!! como puede estar tan rica... en breve pondré la ensaladilla de gambas, que últimamente la hago mucho.

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