sábado, 13 de septiembre de 2014

ASOPAIPAS

Pasando la calor, ya apetecen. Pero, ¿qué son las asopaipas? 


La asopaipa no es sino masa de pan frita. En Marchena se llaman buñuelos, aunque este nombre no me parece el correcto, y no creo que en ningún otro sitio se puedan entender las asopaipas por buñuelos, ya que los buñuelos de siempre han tenido forma de bolitas.

Cuando vivíamos en Marchena recuerdo ir mucho a por masa para hacer buñuelos. Casi siempre los tomábamos para el desayuno o para cenar acompañados de un tazón de chocolate. Hoy por hoy sería incapaz de tomar una cena tan pesada, pero en aquel entonces hacíamos una fiesta cada vez que los cenábamos. 
 Una imagen: toda la familia en la cocina, con la harina extendida en la mesa, las hermanas mayores amasando y dando forma (con el rodillo o con un botellín de cerveza), y mi madre friendo... ¡Qué recuerdos! Y los seis hermanos pendientes del perol y de los buñuelos que iban saliendo: "¡Ese es mío!", "¿Tú cuántos llevas?"  o "Yo quería uno más gordito" - cómo nos poníamos...

En mi casa también llamábamos "asopaipas" a los buñuelos, que es como los llamaba mi padre, a quien a su vez se los hacía su madre, la abuela Magdalena, cuando vivían en La Roda de Andalucía. Mi abuela era cordobesa, no sé bien si de Cabra o de Lucena, pero no sé cómo llaman allí a esta masa de pan. Mi abuela vivió muchos años en Jerez, pero en Jerez, como en casi todo Cádiz, se le llama "pan frito", así que el nombre de "asopaipas" debe de venir de la sierra malagueña, no lo sé muy bien.

Lo cierto es que a todos nos encantan las asopaipas o buñuelos y como aquí en Sevilla no sé dónde comprar masa de pan, un día decidí empezar a hacerlos.



Ingredientes:
Harina, agua, aceite, levadura y sal.




Lo primero es coger un bol. Yo utilizo uno grande de cristal. Y pongo más o menos harina según la cantidad que quiera hacer. Incorporo la sal y mezclo. Hacemos un hueco en el centro de la harina y echamos un chorréon  de aceite y agua templada de un cacito que habré calentado antesAñadimos un cuadradito de levadura fresca o un sobre de levadura si no tenemos del otro. Amasamos bien y dejamos reposar para que suba la masa. 


Yo la suelo dejar al menos 8 horas tapado con un paño seco, y si hace calor, en la nevera, lo normal es que la prepare de un día para otro.



Y ya al día siguiente preparamos los buñuelos. Espolvoreamos de harina una superficie lisa, una mesa o encimera. Volcamos la masa y vamos cortando bolitas del tamaño de un huevo o de media pelota de tenis, según el tamaño que queramos dar al buñuelo. Pasar por la harina y aplanar con un rodillo. 

Freír en aceite muy caliente, vuelta y vuelta para dorar por ambas caras. E ir colocando en una fuente con papel absorbente (rollo de cocina) en el fondo para eliminar el aceite sobrante.


Ideales para el desayuno de los domingos, ¿os apetecen?
¡Buen provecho!

6 comentarios:

  1. Madre mía, madre mía que ricos!!! Mi vecina de Écija también les llama asopaipas.

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    1. No se si podré esperar a mañana, jiji Los de Ecija también tienen un tipo de tortas de manteca, aunque distintas a las nuestras.

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  2. Ay, mía, cuantos recuerdos y emociones has evocado con tus asopaipas de Proust! Parece que fue ayer... Todos peleándonos alrededor de aquella mesa de la cocina de Marchena y resulta que lo que hacíamos es aprender a querernos.

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  3. Pues habiendo pasado tantos años la cocina nos sigue uniendo!! un beso.

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  4. Montse esta receta me ha hecho hasta comentarla, yo me hartaría de ellos porque todavia recuerdo su sabor!

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  5. Ay ay ay que me faltan aquí los emoticonos para hacerte palmas, que alegría tu por aquí. Ya puedes estar subiendo esa receta de algas que me dijiste que la estoy esperando. Las próximas asopaipas las hacernos juntas que yo se que tú también las haces. Un besazo!!

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