domingo, 19 de octubre de 2014

RISOTTO DE SETAS, PANCETA Y BROTES DE BAMBÚ.

Me encanta el arroz en todas sus versiones, y el risotto es una manera sencilla de dar un aire distinto a nuestra mesa.
Lo primero es seleccionar un buen arroz del tipo de arroz bomba o arroz redondo
El de hoy lo vamos a hacer con una mezcla de verduras y panceta curada italiana, que podemos fácilmente sustituir por bacon

Resulta que a principios de septiembre hubo una promoción en los supermercados LIDL de productos de Asia. Me encantan estas ferias en las que puedes aprovechar para comprar productos de otros países a muy buen precio, así que allí que me fui y compré todo lo que me entró por el ojo sin saber muy bien cómo lo iba a combinar. Entre otras cosas compré un bote de brotes de bambú laminados que me han venido muy pero que muy bien para este risotto de preparación rápida.



Vamos a necesitar:
2 cucharadas grandes de mantequilla, 4 ajetes tiernos, 4 lonchas de panceta italiano,a curada (o bacon), 5 ó 6 setas picadas, medio bote de brotes de bambú laminado (escurrido), sal, arroz bomba, agua, 1 vaso de vino blanco, una pizca de pimienta, 1 vaso de caldo de verdura, una pizca de estragón, 1 brick de nata de 200 ml, queso parmesano en polvo, queso cheddar rallado.


Empezaremos por coger una cacerola grande donde prepararemos el risotto y donde vamos a ir derritiendo la mantequilla a fuego medio a la vez que vamos rehogando en ella el ajete bien picadito.
Mientras vamos removiendo, iremos agregando primero la panceta picadita, las setas, mejor si son de temporada o setas chinas tipo shitake que tienen un sabor mucho más intenso que las que normalmente encontramos en los supermercados, y los brotes de bambú.
Todo esto lo rehogamos a fuego medio con un poco de sal.
A continuación añadiremos el arroz que vamos a utilizar (yo cuento 2 veces lo que cabe en la palma de mi mano por persona), y seguimos rehogando uno par de minutillos más.
Regamos con el vino blanco y el caldo de verduras (también sustituible por una pastilla de caldo), y removemos. Salpimentamos al gusto y dejamos reducir. Según el arroz, vamos removiendo y añadiendo agua en el caso de ser necesario hasta que consigamos un arroz al dente.
Incorporamos la nata, que es lo que le dará esa textura cremosa, junto con el parmesano en polvo, y removemos todo.
Antes de apartar incorporamos el cheddar rallado y una pizca de estragón. Removemos y listo.

El de la foto salió exquisito. Para la próxima os traeré el risotto de pollo al curry o el risotto de langostinos, pues el risotto, como una buena paella, admite todo lo que se le eche.

¡Saludos blogeros!

3 comentarios:

  1. Mi mujer no deja de decírmelo "cariño, no sabes lo que te pierdes con el queso", que se le va a hacer, no puedo con él; en algunos risottos si la carga quesil es poquita incluso me atrevo aprobarlos, pero luego siempre me arrepiento. Yo los hago sin queso, pero claro la textura ya no es la misma. Por cierto originalisimo lo de los brotes de bambú, pero aún así esta no te la copio. Un beso

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  2. Lo entiendo perfectamente Ricardo, en cuestión de gustos es así. Nosotras también tenemos nuestra manía con la cebolla pocha y las aceitunas. Un beso!

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  3. Y yo no soporto la nata! Ja, ja, ja. Un besito, mía.

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