jueves, 13 de noviembre de 2014

BIZCOCHO DE YOGUR

Siempre es un placer desayunar despacio, rellenando la taza de café mientras éste sigue caliente. Fuera está muy nublado, y las hojas de los árboles cuchichean anunciando agua, pero yo por ahora no pienso en salir. Así que hoy, que se mojen otros... Acompaño mi desayuno con dos trozos de bizcocho de yogur, el mismo que hemos comido en casa toda la vida, desde hará unos 35 años si no me equivoco. La receta es de una tía de mi madre, Antonia, a la que llamábamos "la madrina". "La madrina" era la madrina de bautismo de mi hermana Rosalía, pero nos trataba a los seis como ahijados suyos, no recuerdo a mujer más buena y cariñosa. Para mi eran una fiesta los domingos que venía a casa a comer. Recuerdo la luz y la alegría que toda ella transmitía, con su pelo teñido y sus vestidos de flores con lazo al cuello, su energía... Y era ella quien nos traía este bizcocho, hecho como se hacía antiguamente, en una olla de hierro a presión. El bizcocho, entre tantos chiquillos, caía de momento. Así que "la madrina" acabó dándole la receta a mi madre.

He probado muchos bizcochos y ninguno tan bueno y jugoso como el mío. Comparando recetas con amigas veo que aunque todas llevan prácticamente lo mismo, las cantidades si que varían. Durante toda la primaria de mi hijo he estado llevando el bizcocho a las fiestas, negándome a compartir tan preciada receta, tal vez mi manera de revivir aquella expectación que yo sentía por el bizcocho de "la madrina". 
Ahora comparto mi receta, escrita con esmero en una libretita infantil con pluma de tinta morada con olor a "Candy Candy", para que veáis si tiene años. ¡Tomad nota!


Ingredientes
6 huevos (si me preguntan yo siempre digo que grandes, talla L, que en la época de la receta las gallinas, y más las del corral de mi casa, aún ponían huevos en condiciones), 1 yogur natural o de limón (yo suelo ponerlo de limón), 3 veces la medida del tarro del yogur de azúcar blanca, 3 veces la misma medida de harina de repostería, 2 veces la medida del tarro de yogur de aceite de oliva virgen extra, 1 sobre de levadura en polvo, canela en rama (si es de las pequeñitas que venden en tarro de especias en el supermercado ponemos una entera; si es las grandes de herbolario o de mercado, cortar un trocito y deshacer siempre un poco antes de ponerla en el bol para batir), ralladura de limón.


Ponemos todo en un bol y batimos. Preparamos un molde untado con mantequilla y volcamos el contenido. Horneamos en la parte central de un horno precalentado a 180º (arriba y abajo) y en cuanto suba bajamos la temperatura a 170º o 150º según potencia del horno. Nunca debemos abrir el horno antes de que el bizcocho haya subido del todo pues si no, no seguiría subiendo. El bizcocho se debe hacer despacito, por eso bajamos la temperatura, para que no se nos queme por fuera. Para saber cuándo está listo, pincha el bizcocho con un palillo de hacer pinchitos de madera o metálico y comprobar que sale seco. Ya listo,  dejar enfriar un poco antes de comer.

"La madrina" también fue quien introdujo la ensaladilla en mi casa. Me volvía loca cuando llegaba con aquellla fuente alargada con ensaladilla con todos sus ingredientes, con guisantes, pimientos rojos y hasta con lechuga... Otro día le rendiré homenaje a aquella ensaladilla, de momento hoy el homenaje es para "la madrina" y su bizcocho.


7 comentarios:

  1. 1. Me he emocionado con tu entrada requeteproustiana. Gracias, mía.
    2. Exquisito es decir poco de este bizcocho. Anoche la cena no me quedó muy allá y apenas comí nada, así que sobre las once bajé a por algunas rebanadas de tu bizcocho. Casi cae entero y eso que me trajiste un trozo enorme. Qué tierno, qué rico, qué jugoso.
    y 3. ¿De hierro la olla?¿seguro?¿viste nutrias cerca? ¡Me parto! Muchos besos y gracias por el bizcocho y la receta.

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    1. No me puedo creer que ni te acuerdes de aquella olla, se ve que no te tocó nunca untarla con mantequilla y harina para el bizcocho. ¡Cómo pesaba!
      Me alegro que te gustara, en breve haré otro ;) Besito.

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    2. Yo creo que sí me acuerdo de aquella olla express, pero ¿de hierro? Eso sí, de lo de la ensaladilla no me acordaba. Eres mi memoria, mía. Besitos.

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  2. Yo no corro por la repostería, eso se lo dejo a mi hermana Lola que es una fiera para esos menesteres, mi otra hermana (la más lista de los tres) se dedica a degustar lo que Lola y yo hacemos. Pero me ha encantadao el sistema de medidas utilizado; nada de sístema métrico decimal, gramos , centimetros cúbicos o mililitros, o como dirian los subditos de su egregia majestad, nada de onzas, libras o pintas, no, nada de eso, nuestra medida es un humilde vasito de yogurt y todo lo demás se superdita a este humilde recipiente. Y el bizcocho por arte de birla-birloque sale perfecto.
    Mi madre usaba una vieja taza de cafe como mágico celemín.
    La madres siempre tienen razón.
    Un beso

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    1. La medida de vaso de yogur vale para todo, y si no, medimos a ojo, contando "pizcas, pelines o chorritos", o raciones con la palma de la mano. Desde luego, no se nos queda una receta atrás por falta de utensilios de cocinas; es lo bueno de haber aprendido bien de nuestras madres. Un beso, Ricardo!

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