martes, 3 de febrero de 2015

Esto no es arroz tres delicias



Y qué. Si no os ponéis legitimistas, ni académicos palancas, ni puristas de la China verdadera, os va a gustar si os gusta el arroz tres delicias que, dicho sea de paso, a mí, ni fu, ni fa. Este que a veces hago sale riquísimo, cosa que no podréis intuir si os tenéis que fiar de la foto que, por no hacer mudanza en mi costumbre, es de penita pena. Pero ya lo dijo Shirley McLaine en El apartamento: ¡año nuevo, vida vieja!



Pues eso, que vamos a necesitar:
Dos puñados muy generosos de arroz por comensal (de verdad, que sabe a poco).
Un bote de conserva de ensalada china. Según la marca se puede llamar incluso ensalada Mediterránea. El caso es que lleve: brotes de soja, maíz dulce y zanahoria rallada.
Un huevo por comensal.
Bacon. 
No lleva guisantes. Punto.
Sal y pimienta.
Un chorreón de aceite.

Ponemos a cocer el arroz en agua salada y, mientras, vamos cocinando el resto. En una sartén grande ponemos a calentar un buen chorreón de aceite de oliva y doramos en él el bacon cortado en tiras. Lo venden ya así, pero a mí me gusta cortarlo yo (no hernia) y, si elegís un buen bacon, se notará. Cuando empiece a dorarse añadimos, tras escurrirla, la zanahoria, la soja y el maíz. La cantidad que queráis; yo pongo casi igual que de bacon. Cuando el arroz esté al dente (ojito: al dente) lo escurrimos y añadimos a la sartén. Tras freirlo y mezclarlo con el bacon y la verdura unos segundos (un padrenuestro muy rápido) y teniendo el fuego ni alto ni bajo, cascamos encima los huevos. Una pizca de pimienta y sal y rompemos las yemas con una paleta de madera, removiendo hasta que estén cuajados pero no secos. Y ya está, si es que es una tontería.

Lo marido con Bajo los vientos de Neptuno, que es mi novela favorita de Fred Vargas, porque sí. Si no os apetece mucho leer a alguien que parece escribir cuando está hasta arriba de absenta, no tiréis vuestro dinero. A mí me gusta muchísimo más que quienes escriben hasta arriba de café con leche descafeinado de sobre: lúcida, divertida, poderosa, brillante, auténtica, maravillosa Vargas. Es mi amiga. Aunque ella no lo sepa.

P.S.: Perdón por la pereza en publicar. Sin excusas. Aunque ignoro si volverá a ocurrir. Espero que no.

4 comentarios:

  1. A mi me gusta con jamoncito, mmmmm El libro no lo he leído, ya me lo prestarás!! Besito.

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    1. Cuando quieras, mía. A Rosalía se lo regalé y, más que gustarle, le desconcertó. A mí me encanta la Vargas. Besos.

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  2. Los guisantes son aburridos! Alloz, rico!

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