sábado, 19 de septiembre de 2015

Crudités de zanahorias con salsa de mayonesa y wasabi.

Ay, pena, penita, pena, pena de mi coração, que me corre por las venas, con la fuerza de un çiclão...

Para mí que no sólo tenemos el blog chuchurrío sino que, así, poquito a poco y a lo tonto, lo estamos dejando morir. Las cosas son como son, es una verdad que muchos olvidan... como decía Colette. Y acerca del por qué tal cosa sucede, tengo dos teorías: una buena y otra mala.

La buena es porque estamos más por vivir (incluso comiendo) que por contar cómo tales viandas se procesan y preparan hasta su idónea degustación.

La mala es que somos unas vagas, unas languis, unas inconstantes que, lo que es peor, ni siquiera tienen el sentido y la sensibilidad de valorar, hermanas ellas y todo, lo que tan valioso entre manos y pucheros se traían.

Como toda respuesta a cualquier cuestión en la vida vendrá with the wind, digo con el tiempo... Por ir haciendo algo y porque carezco de ese lastre llamado vergüenza, hoy os traigo unas fantásticas zanahorias en crudités para que entretengáis la primera cerveza de vuestros invitados o de vosotros mismos sin añadir calorías ni nada que daño haga, según el médico.


Basta con tener:

Zanahorias.

Mayonesa del frasco, Carrasco.

Salsa wasabi.


Que haremos lo siguiente:

En un vaso de los de beber agua (si sois como yo) o en algo más mono y ad hoc (si tenéis variedad y esas cosas) ponemos unas cucharadas de mayonesa y un poquito (es muy, muy picante) de la salsa wasabi y removemos. La mancha verde que veis en la foto es porque la hice deprisa y corriendo y apenas removí, cosas del stress moderno. Pelamos las zanahorias, las cortamos en tiras y las ponemos dentro. La foto es de Rosalia, por eso es mucho mejor que todas las mías.


Por cierto, ¿soy la única que opina que las zanahorias en crudo tienen exactamente (nada de aproximado) el mismo sabor que las castañas, sólo que son mil veces más fáciles de pelar? Por favor, comenten, que este blog se va a morir por falta de comentarios... Yo no digo na!

5 comentarios:

  1. Buenísimas tus crudittes, me encantan, y si, a mi también me han sabido siempre a castañas, no sé por qué será... Un besito mía, esta semana subo algo que este blog aún tiene mucha vida... Besito!

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  2. No tengo internet desde el 1 de julio y cocino sin apenas tiempo.
    No dejéis morir este blog. Yo volveré. Lo prometo.
    Nunca había pensado lo de la zanahoria y la castaña, quizás sí...

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  3. Esta es bien fácil. Al igual que Carolina yo tampoco he relacionado nunca las zanahorias con las castañas, en mis anaqueles mentales donde tengo catalogadas los productos culinarios ambas se encuentran en zonas muy distantes. Es cierto que ultimamente no os prodigais mucho que digamos y se os echa de menos una barbaridad, aunque no tengais una mala receta que publicar (cosa que dudo mucho) siempre lo podeis compensar con vuestra fantastica prosa, con dos chorraditas nos alegrais el día. Un beso

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  4. Bueno... Vale... Aceptamos pereza y desidia como animales de compañía! Cada vez que pienso en la receta que me he atrevido a publicar estoy a punto de que me de un ataque de vergüenza, pero resisto! Gracias y besos a tres bandas!

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  5. Belen, genial el blog que me comentastes, yo si he podido hacer un comentario y le ha dicho que he llegado a él gracias a tí, la he remitido a vuestro blog. Fino humor y socarronería y a mí con eso ya me tiene ganado. Fan incondicional. Gracias por acordarte de mí. Besos

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