domingo, 28 de febrero de 2016

CABRILLAS EN SALSA


En tres días se devoraron estas cabrillas todas las lechugas que había en el huerto, así que en lugar de lechuga hubo que comer cabrillas, eso sí, muy bien alimentadas que estaban de lechugas 100% ecológicas...
Lavar las cabrillas es la parte que menos me gusta. Las dejamos un día entero en la bolsa en la que las que se recogieron para que fueran soltando caca. Después hubo que lavarlas muy bien para quitarles toda la baba y caca que seguían soltando, casi otro día entero venga a lavarlas bajo el grifo una y otra vez.


¡Mirad que limpitas!
Ya escurridas, las ponemos a cocer a fuego bajo en una olla con agua y sal. Así van muriendo y sacando el cuerpo fuera de la concha. Después ya subimos el fuego y vamos espumando toda la baba que sueltan.
Cuando dejen de echar espuma, enjuagamos y reservamos mientras preparamos la salsa.

Hacemos un sofrito en aceite de oliva con cebolla, ajos, pimiento verde, una guindilla, pimentón dulce de la vera y una hojita de laurel.


 Para batirlo retiro la guindilla y el laurel y luego los vuelvo a incorporar.



Añadimos tomate triturado natural (en este caso, 1 lata grande de 800g). Sofreimos removiendo y añadimos un vasito de vino blanco.
Mantenemos a fuego bajo.


Por otro lado hacemos un majado con unos ajos y unas rebanadas de pan que habremos frito antes en una sartén. Al majado añadimos una cucharada grande sopera de especias de caracoles.


 Añadimos el majado a la salsa.


Dejamos cocer un poco y añadimos las cabrillas que teníamos reservadas.


Damos unos minutos más de coción y listo.


Yo soy más de caracoles pequeños, pero reconozco que estas cabrillas, y sobre todo la salsa, quedaron muy buenas.

Saludos a tod@s.

6 comentarios:

  1. Yo soy de cabrillas, mi mujer de caracoles pero yo de cabrillas. Nunca las he cocinado ni tengo intención de hacerlo. Las compro en un bar de los Bermejales cuando salgo de jugar al pádel y el año pasado también en Valdejimena que tienen unas tarrinas que está realmente muy muy conseguidas, los caracoles no pero las cabrillas de muerte.Un beso Montse por ese tesón al no tirar la cuchara y seguir al pie del cañón.

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. Yo también reconozco ser más de caracoles, ya estoy deseando que empiece la temporada. Tendré que mirar esas cabrillas del Valdejimena. Por cierto que los que llevaban el Valdejimena de al lado de casa, el carnicero y el charcutero, se han juntado para montar una tienda bastante maja en la zona, con los mismos productos, misma calidad y precio....así que yo encantada!! Un beso, Ricardo, gracias a ti por leernos siempre.

      Eliminar
  2. Pues yo soy de cabrillas!! Siempre estoy probando recetas nuevas, esta tuya la tengo que probar, tiene una pinta... mmm!!
    Nunca le he puesto el majao de pan frito y ajos, me gusta :)
    Besitos, guapa!

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. Le va genial a la salsa. Mira que siempre digo que no lavo más caracoles de ningún tipo, pero sólo por la salsa merece la pena hacerlos...un beso, guapa!

      Eliminar
  3. Yo de caracoles pero, esa salsa... Qué pintaza!

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. Para mojar pan como nos gusta mmmm
      Besitos, mía!

      Eliminar